La empatía como herramienta de una sana convivencia

La empatía es la capacidad de reconocer, comprender y gestionar los sentimientos, emociones y necesidades de los demás. Esto va más allá de ponerse en el lugar o en los zapatos del otro: cuando somos empáticos logramos sentir y actuar a través de nuestra propia inteligencia emocional y salud mental.

Practicar y fomentar la empatía permite romper las barreras de desigualdad social, económica, étnico-racial, sexual, religiosa, cultural y de género que cada vez son más marcadas en las sociedades; por lo tanto, es necesaria la creación de una conciencia colectiva que facilite el desarrollo de los seres humanos y de las demás especies del planeta.

No es lo mismo la compasión que la empatía: en la compasión comprendemos el dolor del otro; en la empatía tomamos el dolor, la lucha y la alegría, las interiorizamos y damos una respuesta basada en el amor y la responsabilidad.

¿Hay una base científica que apoye la empatía?
Diversas investigaciones han estudiado la capacidad del ser humano en percibir las emociones de los demás a través de lo que se conoce como neuronas espejos. Otros estudios presentan a la imaginación como una habilidad que permite sentir y accionar desde la experiencia del otro. Aquí la explicación del porqué las personas se unen a luchas sociales fuera de su contexto.

¿Qué beneficio tiene la empatía?
Mejora las relaciones interpersonales, en especial las relaciones familiares y laborales.

Permite crear vínculos afectivos sanos.
Da sentido al proyecto de vida de las personas, unirse a una causa social es una forma de crear un legado.

Conecta las emociones, sentimientos y experiencias individuales con las colectivas.

Previene los actos delictivos: las personas empáticas evalúan constantemente las consecuencias de sus acciones.

Para ser empáticos necesitamos fomentar tres áreas de nuestra vida:
Escucha activa, el ejercicio de prestar atención al mensaje del otro, las expresiones de todo su cuerpo, en especial la mirada, la postura y los sentimientos que transmite.

Interiorización, entender las acciones, emociones y sentimientos sin juzgar, porque ningunos estamos exentos de cometer los mismos errores o pasar por situaciones parecidas.

Asertividad, expresar las ideas, sentimientos, emociones sin herir, escoger las palabras y momentos adecuados para comunicarnos.

¿Qué pasa si no puedo ser empático?
Es necesario buscar ayuda, la empatía es una capacidad adquirida y por lo tanto puede ser aprendida. Se necesita tener una buena salud mental para lograr crear una empatía cognitiva y emocional, saber lo que el otro piensa y lo que necesita.

 

Autor: Pedro Reyes, MSc. Psicólogo General Psicoterapeuta – Neuropsicólogo

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